Descripción
Ninguna creación nace en el vacío. En muchas ocasiones, cumplen funciones ajenas. Sin embargo, tal y como terminaremos aprendiendo junto a la investigadora Myrna Mallow (encarnada por Penélope Cruz), que sigue la pista de la criatura de Shelley dos siglos después, hay cuerpos que no desean completar a nadie, sino decidir por sí mismos qué forma tendrá su vida. Porque no toda compañía es cuidado ni toda unión es refugio.
En el origen de este relato clásico hay una voluntad humana que desafía los límites de lo permitido. Victor persigue el secreto de la vida y, al alcanzarlo, da lugar a un ser que no encuentra lugar en ningún orden conocido.
El mundo que rodea a Victor intenta organizarse, de modo más o menos factible, alrededor de vínculos aceptables: la promesa de estabilidad que encarna Elizabeth, la lealtad afectiva de Clerval o la exploración racional de Walton. Ese mismo mundo lee el cuerpo de la criatura creada como un error y su presencia como una amenaza. Por eso, no tiene otra opción que aprender desde la distancia, observando vínculos que no le están destinados. Su sensibilidad no encuentra un lugar donde reconocerse, sin familia que la reclame ni comunidad que la sostenga.
Y es que ¿hasta qué punto el deseo ajeno puede convertirse en una nueva forma de violencia?
‘Frankenstein (El Prometeo moderno)‘ de Mary W. Shelley , en esta traducción contemporánea de María Cano , recupera el texto original de 1818*, la versión más ambigua y oscura, para leerlo como lo que siempre ha sido: una historia sobre la marginación y la otredad.
*Este texto abrió el camino a la reapropiación queer que ha acompañado al mito durante generaciones, donde la diferencia ya no se corrige, sino que se escucha. De ese legado nacen miradas actuales como el ‘Frankenstein‘ de Guillermo del Toro o la feminista ‘The Bride!‘ de Maggie Gyllenhaal ampliando las cuestiones sobre cuerpo, autonomía y pertenencia.
Esta edición incluye el ensayo introductorio «Lo implícitamente queer de Frankenstein», donde Sergio Bero, explora la novela desde la teoría queer, la psicología contemporánea y la historia cultural del monstruo como figura de exclusión y diferencia.





