¿Qué significa ser trans?
Ser transgénero o transexual es una vivencia profundamente humana que atraviesa la identidad. Según el Estudio de inserción sociolaboral de las personas trans de 2022 del Ministerio de Igualdad, en España conviven unas 47.000 personas trans. Muchas de ellas se enfrentan a dudas íntimas desde muy jóvenes: «¿lo que siento encaja con la imagen que el mundo me devuelve? ¿Podré vivir mi vida en coherencia con quien soy realmente?».
Estas preguntas no se resuelven de un día para otro. En ese camino de autodescubrimiento influyen la familia, el entorno educativo, el acceso a referentes y, cada vez más, los relatos culturales y literarios que abren espacios de identificación.
En nuestro país existen narrativas de personas trans que han marcado la historia reciente, tanto en la esfera pública como en lo cotidiano. Desde activistas como Carla Antonelli, referente en la lucha por los derechos, hasta jóvenes que hoy comparten en redes sus procesos de transición, las historias trans son diversas y necesarias. España ha avanzado en visibilidad, pero aún queda por hacer para que esas trayectorias vitales dejen de ser vistas como excepcionales y pasen a formar parte del imaginario común.
Aspectos sociales, legales y de salud
En 2023 entró en vigor la llamada Ley trans en España, que reconoce la autodeterminación de género sin necesidad de informes médicos ni pruebas externas. A esto se le une la posibilidad de realizar el cambio de nombre y sexo en el registro civil: un derecho que permite a muchas personas ajustar sus documentos a su identidad real, reduciendo situaciones de discriminación cotidiana.
El cambio registral o de identidad no es meramente simbólico: para muchas personas implica ajustes psicológicos y sociales que no se pueden eludir de forma automática con un simple trámite. Sin embargo, facilita que dichos ajustes sean menos estigmatizadores.
Dicha ley prevé mecanismos para evitar que un cambio registral altere derechos reconocidos con anterioridad. Por ejemplo, el artículo 46 establece que, para efectos legales relacionados con delitos o condiciones jurídicas anteriores al cambio, se mantiene el sexo registral en el momento del hecho. En otras palabras: si alguien comete un delito antes de cambiar de sexo registral, será juzgado conforme al sexo que tenía entonces. De hecho, la ministra Ana Redondo declaró en 2024 que el Registro Civil había denegado el 1,44 % de las solicitudes de cambio de sexo registral y que, al detectar abuso, «se denuncia e interviene». Los casos aislados que, tras la publicación de una ley mediática y controvertida como esta encontraron notoriedad en los medios y se utilizaron como arma política, fueron judicializados o tratados como fraude.
Además, en el ámbito sanitario, la terapia hormonal y los procesos de acompañamiento psicológico deben abordarse desde el respeto y la escucha. Es decir, sin patologizar, con recursos suficientes en el sistema público de salud. Sin embargo, la realidad muestra que persisten listas de espera largas y desigualdades territoriales que impactan directamente en la calidad de vida de las personas trans.
El movimiento terf y la transfobia
En España, como en otros lugares, también existe oposición a estos avances. El movimiento terf (feminismo transexcluyente) niega la identidad de las personas trans y difunde discursos de odio que vulneran derechos básicos. Desde Kabo&Bero® Ediciones nos posicionamos con claridad: rechazamos toda forma de exclusión y consideramos que estos planteamientos no representan un feminismo real, sino una reproducción de la violencia patriarcal contra otro colectivo vulnerable.
La transfobia en España sigue presente en la escuela, en el trabajo y en el acceso a servicios básicos. Combatirla no pasa solo por las leyes, sino también por una transformación cultural y educativa en la que la literatura tiene un papel esencial.
Es por ello, cada 31 de marzo se celebra el Día Internacional de la Visibilidad Trans, enfocado en destacar el valor de la vida sin prejuicios y reconocer su lucha.
La literatura como espejo y refugio
La literatura trans ofrece un espacio seguro donde reconocerse y aprender. Leer testimonios, novelas, ensayos o poesía escritos por personas trans ayuda a derribar prejuicios y a comprender que las identidades diversas son parte de la riqueza social. Para quienes están autocuestionando su propia identidad, estos libros pueden convertirse en un refugio, un espejo o en el primer paso hacia la autoaceptación.
En Kabo&Bero® creemos que los relatos tienen la capacidad de transformar miradas y, en este caso, de abrir un futuro más inclusivo, donde todas las personas puedan vivir con dignidad, orgullo y libertad. Mimi me salvó, donde se repasa la historia lgtbiq+ en general y la ley trans en particular de la mano de la protagonista, o El sol olvidado sobre Elagabal (conocida históricamente de forma despectiva como Heliogábalo) son ejemplos de novelas donde la realidad trans está representada.
¿Podemos entonces hablar de narrativa trans?
La literatura trans reúne aquellas obras escritas por personas trans o que tienen como protagonistas a personajes transgénero y transexuales, explorando sus vivencias desde la primera persona o a través de la ficción. No se trata únicamente de relatos autobiográficos: incluye poesía, ensayo, narrativa y testimonios que iluminan las dudas sobre la identidad, las transiciones y los desafíos sociales que implica vivir en un mundo todavía marcado por la transfobia.
Además, la literatura trans en España ha ido ganando espacio en editoriales independientes, festivales y clubes de lectura, ofreciendo relatos que aportan memoria histórica, análisis crítico y, sobre todo, representación. Estos textos permiten que las personas trans se reconozcan en las páginas y que quienes no lo son puedan acercarse a una experiencia vital diversa y enriquecedora.
Leer narrativa trans nos enseña a mirar más allá de los prejuicios y a entender la identidad como un proceso complejo y profundamente humano. Saber que hay caminos recorridos y voces que nombran lo que muchas veces resulta difícil de decir, es contenedor. La lectura se convierte así en un espacio de autoafirmación y de esperanza.
La narrativa trans, por tanto:
- abre una ventana hacia realidades poco representadas;
- ayuda a empatizar con los desafíos cotidianos de vivir en una sociedad donde aún existe la transfobia;
- y desmonta los discursos de odio con historias de vida.

