La historia no es un relato neutral. Se construye a partir de decisiones: qué se cuenta, quién habla y qué se silencia. Durante siglos, las realidades diversas quedaron fuera del relato oficial. Aun así, el movimiento lgtbiq+ ha dejado una huella profunda en la historia política, social y cultural.
El colectivo no solo ha luchado por sus derechos civiles. También ha transformado la forma en que entendemos la identidad, la ciudadanía, la familia, el cuerpo y la libertad. Hablar de lo que el movimiento lgtbiq+ ha aportado a la historia implica revisar el pasado desde una mirada crítica y ampliar los marcos del presente.
El movimiento lgtbiq+ como motor de cambio social y político
El movimiento lgtbiq+ ha demostrado que los derechos no son universales si no incluyen a todas las personas. A través del activismo, ha impulsado cambios legales fundamentales: la despenalización de la homosexualidad, el matrimonio igualitario, las leyes de identidad de género o el reconocimiento de las familias diversas.
Estos avances no se limitan al ámbito jurídico. El movimiento ha forzado a las sociedades a cuestionar la norma, el binarismo y la heterosexualidad obligatoria. También ha influido en otros movimientos sociales, como el feminismo o la lucha antirracista. La historia contemporánea no se entiende sin estas transformaciones.
Breve historia del movimiento lgbtiq+
El movimiento lgtbiq+ tiene sus raíces en las luchas sociales del siglo XX, especialmente tras los disturbios de Stonewall en 1969, en Nueva York. Este hecho marcó un antes y un después, impulsando una ola de activismo por los derechos de las personas homosexuales, bisexuales y transgénero.
Desde entonces, la bandera del arcoíris y las siglas lgtbiq+ se convirtieron en símbolos de orgullo y resistencia. Con el tiempo, se fueron añadiendo nuevas letras para reflejar mejor la diversidad existente dentro del colectivo.
Febrero y el Mes de la Historia lgtbiq+ en Reino Unido
Desde 2005, febrero acoge en Reino Unido el Mes de la Historia lgtbiq+. La iniciativa nació para combatir la invisibilización histórica y la ausencia de referentes en la educación y la cultura.
Este mes pone el foco en biografías, movimientos y luchas que el relato oficial ignoró. También introduce la historia lgtbiq+ en escuelas, universidades y espacios culturales. De este modo, demuestra que la memoria es una herramienta política y que recordar también es una forma de resistencia. Una propuesta que difiere del mes del orgullo en junio, internacionalmente celebrada.
Memoria, resistencia y relatos que no estaban en los libros
La historia lgtbiq+ no se sostiene solo en grandes hitos. Se construye desde las experiencias cotidianas, la resistencia silenciosa y las vidas que sobrevivieron al estigma. Por eso, la literatura cumple una función clave: nombrar lo que se negó y dejar constancia de lo vivido. Nuestra historia, nuestra diversidad, nuestros procesos y nuestras actualizaciones se muestran en las obras que forman la literatura lgtbiq+.
En el catálogo de Kabo&Bero®, hay obras que dialogan directamente con esta necesidad de memoria:
- Crónicas inenarrables recupera episodios nacionales que quedaron fuera del relato oficial, poniendo el foco en cómo tanto los miedos y como el deseo de libertad fueron protagonistas de un pasado cercano.
- Mimi me salvó conecta la historia personal con la historia colectiva, los referentes culturales con las propias vivencias mostrando cómo la identidad y la supervivencia también se entrelazan en muchos contextos.
- Rey desnudo y chico muerto aborda de forma cruda y necesaria las violencias estructurales que han marcado la experiencia lgtbiq+ en determinados momentos históricos, evidenciando cómo el poder ha controlado cuerpos y deseos.
Estas obras no solo narran el pasado: lo disputan, lo revisan y lo devuelven al presente con preguntas incómodas.
Por qué seguir contando la historia lgtbiq+ importa hoy
Contar la historia del colectivo no es un ejercicio nostálgico. Es una forma de entender de dónde venimos para saber qué no estamos dispuestos a perder. En un contexto de retrocesos, discursos de odio y cuestionamiento de derechos ya conquistados, la memoria se convierte en una herramienta de resistencia.
Además, conocer esta historia permite generar referentes, romper con el aislamiento y recordar que ninguna conquista fue gratuita. Cada derecho tuvo detrás cuerpos que se expusieron, voces que se alzaron y relatos que sobrevivieron a pesar del silencio.


